El Capitán Trueno es
una serie de historietas de aventuras, creada en 1956 por el guionista Víctor
Mora Pujadas y el dibujante Miguel Ambrosio Zaragoza, más conocido como Ambrós.
Se trata de la serie más exitosa de la
historia del cómic español.
El protagonista es el
Capitán Trueno, un caballero español de la Edad Media en tiempos de la Tercera
Cruzada (s. XII). El Capitán siempre va acompañado por sus fieles amigos
Goliath y Crispín, y en ocasiones también por Sigrid, novia de Trueno.Son
defensores del débil y paladines de la justicia y un importante eslabón en la
cadena de la reflexión política y moral, que se ha vertido sobre varias
generaciones de lectores. Estas historias, recorren el mundo en busca de
aventuras que le permitan al Capitán, plasmar su condición de defensor de la
justicia y liberador de los oprimidos.
El Capitán Trueno es,
sin lugar a dudas, uno de los personajes más significativos de la cultura pop
española. Desde 1956, y coincidiendo con lo que se ha denominado la “edad de
oro” del cómic en nuestro país, las aventuras del Capitán y sus entrañables
amigos escoltaron los sueños de varias generaciones de jóvenes lectores a lo
largo de los años. Su presencia y su influjo, aun atenuados por la edad y las
circunstancias, distan mucho de haber desaparecido.
Los comics representan
un recurso fácil y accesible prácticamente para toda la población juvenil, transmiten una serie de valores culturales y
educativos que, se representan también a través de otros medios, como son los
videojuegos, los dibujos animados, o los libros juveniles.
Los comics tiene una transmisión
de valores muy potente: etnológicos (carácter informativo, carácter
histórico...), didácticos (enseñanza, aprendizaje...), psicológicos
(emotividad, atención...) y lingüísticos (vocabulario, expresiones propias...).
Existen muchos autores
que no están de acuerdo que los comics trasmitan valores moralizantes a la
juventud. Expresan que hay aspectos criticables y notablemente dudosos a nivel
educativo como: clasismo, machismo, crueldad, irrealidad o amoralidad, entre
otros.
Y de una manera
específica se insiste en los valores transmitidos a partir de los personajes
que los protagonizan según su naturaleza (humana, animal, etc.) según sus
características físicas (belleza, fortaleza, juventud...), según su aspecto
moral (bondad, astucia...), su estado social y económico (riqueza material,
poder eterno...) o la función que desarrollan (héroe, mandatario...).
En conclusión, los comics
suelen transmitir buenos valores a la juventud, ya que están más atentos a la
historia que le están contando, y a su vez aprenden sin darse cuenta.




